Cafetería
Fidelización para cafeterías
Una cafetería vive de la repetición. La diferencia entre un buen mes y uno malo casi nunca es cuánta gente nueva entró: es cuántos de los de siempre pasaron cuatro veces en vez de dos.
Sin tarjeta de crédito. Sin app que instalar. Tus clientes guardan la tarjeta en Apple Wallet o Google Wallet.
Conocés las caras, pero no tenés los datos
Sabés quién viene todos los días porque lo ves, pero no tenés forma de escribirle. Si el que venía cada mañana deja de aparecer, te das cuenta semanas después y ya no tenés cómo contactarlo. La clientela más fiel es justo la que no está en ninguna lista.
Qué programa le queda mejor a una cafetería
Los sellos funcionan bien acá porque el ticket es bajo y la visita es frecuente: el premio se alcanza en semanas, no en meses, y eso mantiene la tarjeta viva. Con una cartilla larga el cliente se cansa antes de llegar; por eso la plantilla del rubro viene con una cantidad que se completa en un tiempo razonable.
- Programa sugerido
- Tarjeta de café
- Cartilla
- 10 sellos
- Premio
- Café gratis
Son los valores con los que arranca el programa si elegís este rubro. Los podés cambiar en el mismo formulario.
Qué vas a poder hacer
El QR en la caja
Un cartel impreso al lado de la caja alcanza para inscribir. El cliente escanea, pone su nombre y su teléfono, y su tarjeta queda lista antes de que le sirvan el café.
Avisos a los que vienen seguido
Podés mandarle una notificación a los que ya vinieron cinco veces o más y tratarlos distinto. Son los que sostienen el negocio, y hoy no tenés forma de hablarles solo a ellos.
Sabés qué días se mueve
El panel muestra las visitas por día. Si los martes están muertos, lo vas a ver en el gráfico antes de que se te note en la caja.
Cómo se arma, paso a paso
1. Elegís Cafetería o Soda / Restaurante
Son dos plantillas distintas, con su propia cantidad de sellos y su propio premio, porque no se juntan al mismo ritmo los cafés que los almuerzos.
2. El QR va en la caja, no en la mesa
El momento de inscribir es mientras se espera el pedido. En la mesa el cliente ya está comiendo y no lo va a hacer.
3. Le enseñás una sola frase al equipo
Corta y siempre igual: escaneá acá y al décimo café te invitamos uno. Si cada persona lo explica distinto, la mitad de los clientes no entiende qué le están ofreciendo y no se inscribe.
4. Sellás con el celular del local
Un solo teléfono en la caja alcanza. Cada quien entra con su propio acceso y queda registrado quién selló, sin equipos ni instalaciones.
5. Mirás el gráfico de visitas por día
A las pocas semanas vas a ver en qué días se cae el movimiento. Eso es lo que te dice cuándo conviene mandar una notificación y cuándo estarías molestando sin motivo.
Inscribir solo al que pregunta
En una cafetería la caja va rápido y el programa se muere por omisión. Si inscribir depende de que el cliente pregunte, se inscriben tres por semana y nunca se llega a la masa que hace que los números signifiquen algo. Lo que funciona es al revés: que quien atiende lo ofrezca una vez a cada cliente nuevo, con una frase corta, mientras prepara el pedido. El otro error es cambiar el premio cada mes. La cartilla es una promesa a futuro, y si la promesa se mueve, el cliente deja de creerle y deja de juntar.
Preguntas frecuentes
¿Puedo evitar que sellen dos veces seguidas?
Sí, y viene puesto. Cada programa tiene un tiempo mínimo entre sellos para que nadie sume tres en la misma visita. Lo podés ajustar según cómo trabajás.
¿Sirve para una soda o un restaurante?
Sí. Hay una plantilla de Soda / Restaurante aparte, con su propia cantidad de sellos y su premio. El sistema es el mismo; lo que cambia es cómo viene configurado.
¿Y si prefiero devolver un porcentaje en vez de sellos?
También se puede. El sistema maneja cashback además de sellos: en vez de contar visitas, le acumula un porcentaje de lo que gastó para usar después.
¿Cuántos sellos conviene pedir en una cafetería?
La plantilla del rubro ya trae una cantidad pensada para que el premio se alcance en semanas y no en meses, que es lo que mantiene viva la cartilla. Si la hacés más larga, el cliente se cansa antes de llegar y deja de juntar; si la hacés muy corta, el premio deja de significar algo. Podés cambiarla, pero conviene mover el número de a poco y mirar qué pasa con las visitas antes de volver a tocarlo.
¿Puedo mandar notificaciones sin molestar a la gente?
Sí, y el sistema está armado para eso. No se le repite el mismo recordatorio a la misma persona antes de siete días, y los avisos automáticos solo salen cuando se cumple una condición real, como que alguien dejó de venir. Las notificaciones se pueden desactivar desde el propio teléfono del cliente, como cualquier otra.
¿Y si mi local es una soda y no una cafetería?
Se usa la plantilla de Soda / Restaurante, que trae su propia cartilla y su propio premio porque el almuerzo no se repite al mismo ritmo que el café. El sistema es exactamente el mismo; lo único distinto es cómo viene configurado el programa al arrancar.
Probalo con tus propios clientes
14 días gratis, sin tarjeta. Armás el programa en quince minutos y le entregás la primera tarjeta esta misma semana.